Barry der Menschenretter (1800): el san bernardo que salvó 40 vidas

Cuando piensas en un san bernardo con un barrilito de brandy colgado del cuello en la nieve, estás imaginando a Barry. El barrilito es ficción victoriana — los monjes del hospicio nunca colgaron alcohol a los perros, porque empeora la hipotermia — pero el resto es real: Barry rescató a unas 40 personas perdidas entre 1800 y 1812 en uno de los pasos más letales de los Alpes.
El hospicio del Gran San Bernardo
Fundado en el siglo XI por el monje agustino Bernardo de Menthon, el hospicio se sitúa en el paso del Gran San Bernardo (2.469 m), entre la actual Suiza y el valle de Aosta. Durante mil años fue el único refugio para peregrinos, mercaderes y soldados que cruzaban a pie los Alpes en dirección a Roma. La meteorología en invierno mata: tormentas de nieve, aludes, niebla cero. Cada año morían varios viajeros.
Los monjes empezaron a usar perros grandes de molosoide alpino (los Talhund o Bauernhund) para guarda y carga desde el siglo XVII. Hacia 1700, esos perros se revelaron además como excepcionales para localizar personas enterradas en la nieve y descongelar cuerpos con su calor corporal.
Las 40 vidas de Barry
Barry nació en el hospicio en 1800. Era un macho de unos 80 kg, color marrón-blanco clásico. Trabajaba en pareja con otro perro y un monje guía. Los registros del hospicio (un diario llevado durante siglos por los monjes) le atribuyen el rescate documentado de 40 personas durante sus 12 años de servicio activo (1800-1812).
El rescate más famoso, posiblemente apócrifo: encontró a un niño semicongelado entre la nieve, lo lamió hasta despertarlo, y el niño se subió a su lomo. Barry lo llevó así hasta el hospicio, salvándole la vida. La historia se publicó en periódicos de toda Europa y consolidó la imagen del «perro rescatador».
Genealogía
3 generacionesLa muerte y el museo
Barry murió en Berna en 1814, retirado del hospicio dos años antes por agotamiento. Los monjes encargaron su taxidermia al naturalista Friedrich Meisner, que la montó con menos rigor del deseable (la cabeza la rehízo de memoria años después, así que no representa exactamente al perro original).
Esa pieza se exhibe hoy en el Museo de Historia Natural de Berna, donde ha sido la principal atracción durante 200 años. La sala lleva su nombre.
El tipo morfológico
Aquí viene una sorpresa: Barry no era el san bernardo gigante que conocemos hoy. Pesaba unos 40-50 kg menos. La raza moderna se hizo más grande, más pesada y con cabeza más cúbica a partir de 1830, cuando se introdujeron cruces con Mastín Inglés y Terranova para «reforzar» el tipo. Esos cruces deformaron las proporciones originales y trajeron los problemas articulares y la corta esperanza de vida que padece la raza hoy (~8 años).
El san bernardo de Barry era un perro de trabajo funcional. El de exposición de hoy difícilmente sobreviviría un día patrullando el paso a 2.500 m.
El final del programa de cría del hospicio
- El hospicio crió san bernardos sin interrupción desde 1670 hasta 2004
- En 2004 la cría se transfirió a la Fondation Barry en Martigny, donde sigue activa
- Hoy los perros del programa ya no rescatan (el helicóptero los desplazó), pero participan en exhibiciones educativas y trabajo terapéutico
Cuando vayas a Berna, búscalo. Sigue ahí, en su vitrina, con la pose ligeramente extraña que le dio Meisner. La cabeza no es exacta. El perro sí.


